2026: un año para visibilizar la fuerza del voluntariado
El año 2026 ha sido proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Año Internacional de los Voluntarios para el Desarrollo Sostenible. Esta decisión destaca el papel esencial que desempeñan las personas voluntarias en todo el mundo y sitúa el voluntariado como motor clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de aquí a 2030.
¿Por qué 2026 es un año especial para el voluntariado?
La ONU designa ocasionalmente años internacionales para focalizar la atención global en temas cruciales. En 2026, este reconocimiento coincide además con el 25º aniversario de la primera declaración de un Año Internacional del Voluntariado y el 55º aniversario del programa de Voluntarios de las Naciones Unidas.
Este año ofrece una oportunidad única para:
- Reforzar el valor social del voluntariado en todas sus formas: formal e informal, local e internacional.
- Aumentar la visibilidad de las contribuciones voluntarias, especialmente en espacios donde tradicionalmente han pasado desapercibidas.
- Integrar el voluntariado en las políticas públicas de desarrollo sostenible, reconociendo su impacto real en la transformación social.
Voluntariado y desarrollo sostenible
La resolución de la ONU que proclamó 2026 subraya que la participación voluntaria es una herramienta esencial para alcanzar las metas de desarrollo global. El voluntariado contribuye en ámbitos tan diversas como:
- Educación y reducción de desigualdades
- Atención sanitaria y resiliencia comunitaria
- Protección del medio ambiente
- Inclusión social y cohesión intergeneracional
Desde Fundación Exit, valoramos profundamente este enfoque, porque el voluntariado —especialmente con jóvenes— no solo apoya causas justas, sino que también fomenta el desarrollo de habilidades, la conciencia y responsabilidad social, y fortalece un sentido de pertenencia a la comunidad.
Un año por delante para redescubrir el valor de cada aportación
La campaña de este Año Internacional comenzó oficialmente el 5 de diciembre de 2025. En ese marco, gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y personas voluntarias se comprometieron a impulsar medidas que reconozcan y midan mejor las contribuciones voluntarias en todo el mundo.
A su vez, se presentaron iniciativas internacionales como el Call to Action for the Future of Volunteering (Llamamiento a la Acción por el Futuro del Voluntariado), que propone fortalecer el reconocimiento, la protección y el apoyo a las personas voluntarias en todos los niveles.
Radiografía del voluntariado en España: luces y retos
Según el informe El perfil de la solidaridad en 2025, elaborado por el Observatorio del Voluntariado de la Plataforma del Voluntariado de España, el 10,5% de la población mayor de 14 años participa en actividades de voluntariado, lo que equivale a más de 4,4 millones de personas.
El estudio muestra algunos rasgos claros:
- El 58,4% de las personas voluntarias son mujeres
- El perfil mayoritario se sitúa entre los 35 y 54 años, con empleo y residencia en grandes núcleos urbanos
- Más de la mitad del voluntariado se concentra en el ámbito social, seguido del sociosanitario y el cultural
Estos datos reflejan una sociedad comprometida, pero también plantean desafíos importantes: ¿cómo acercar el voluntariado a personas más jóvenes? ¿Cómo hacerlo compatible con realidades marcadas por la precariedad, la falta de tiempo o la incertidumbre laboral?

Implicación desde la Fundación Exit
Desde Fundación Exit defendemos que el voluntariado es una experiencia transformadora en doble sentido. No solo impacta positivamente en las personas que reciben el acompañamiento, sino también en quienes participan como voluntarias y voluntarios.
Como organización que promueve la prevención del abandono escolar, la empleabilidad de la juventud, la inserción laboral y las oportunidades para jóvenes en situación de vulnerabilidad social, podemos afirmar que:
- El voluntariado corporativo ofrece a los jóvenes experiencias transformadoras, los empodera y los conecta con la realidad del mundo laboral.
- La inclusión de experiencias de voluntariado en estrategias empresariales refuerza competencias socioemocionales, compromiso ciudadano y liderazgo ético.
Este año no es solo una oportunidad para celebrar el voluntariado, sino para impulsar cambios estructurales que lo fortalezcan a largo plazo.
- Reforzar alianzas entre entidades sociales, empresas y administraciones.
- Apostar por un voluntariado que genere impacto social y aprendizaje mutuo.
- Reconocer el valor del tiempo, el conocimiento y la implicación de las personas voluntarias.
Porque cuando una persona se implica, no solo cambia una historia individual: se abren caminos, se crean oportunidades y se construye futuro.
En este Año Internacional del Voluntariado, renovamos nuestro compromiso con una juventud que merece oportunidades reales y con una sociedad que cree en la fuerza del compromiso colectivo.