Memoria 2024-25: un curso clave en la transformación del modelo de orientación laboral juvenil
Presentamos nuestra Memoria 2024-25, un curso clave en la consolidación de nuestro modelo de orientación laboral integral para jóvenes en situación de vulnerabilidad social y en la evolución de nuestra organización hacia formas de trabajo más ágiles, colaborativas y orientadas al impacto.
Durante el pasado curso, reforzamos nuestro papel como puente entre el mundo educativo y el empresarial, combinando innovación metodológica, colaboración con empresas y voluntariado corporativo para mejorar la empleabilidad juvenil.
Resultados que refuerzan el impacto del modelo de Fundación Exit
En total, 1.543 jóvenes en situación de vulnerabilidad social participaron en los distintos programas de la Fundación durante el curso 2024-25, acompañados por una red de 325 empresas colaboradoras y 549 voluntarios corporativos, que contribuyeron activamente al desarrollo de itinerarios de orientación y formación.
El modelo de intervención de Fundación Exit continúa mostrando resultados sólidos en términos de continuidad educativa e inserción. El 88,3% de los y las jóvenes continúa formándose tras su paso por el Programa de Orientación, mientras que el programa Escuela-Empresa alcanza un 86% de continuidad formativa.
Además, durante el curso se registraron 154 inserciones laborales directas, reforzando la conexión entre formación, empresa y empleo.
Un modelo basado en la colaboración entre educación y empresa
Nuestro impacto se sustenta en la implicación conjunta de centros educativos, empresas y voluntariado corporativo, que hacen posible ofrecer a los jóvenes experiencias reales de contacto con el entorno profesional y un aprendizaje conectado con las necesidades del mercado laboral.
En este sentido, la presidencia de Fundación Exit, – durante el curso pasado Hilario Albarracín tomó el relevo de Consuelo Casilla-, destaca en su carta que “solo desde la colaboración y el compromiso colectivo podemos seguir generando oportunidades reales para los jóvenes en situación de vulnerabilidad social”, subrayando el papel clave de la alianza entre educación, empresa y tercer sector.
Por su parte, nuestro director general, Nacho Sequeria, señala que “el mercado laboral cambia rápido y nadie mejor que la propia empresa para impartir una formación alineada con sus necesidades”, poniendo en valor el papel de las empresas no solo como colaboradoras, sino como agentes activos en la mejora de la empleabilidad juvenil.
Este enfoque refuerza nuestro modelo de intervención, basado en la experiencia real, el aprendizaje aplicado y la orientación hacia la inserción laboral.
Transformación interna para multiplicar el impacto
El curso 2024-25 estuvo también marcado por un proceso de transformación interna de la organización, orientado a la adopción de metodologías de trabajo más ágiles y colaborativas.
Este cambio ha permitido avanzar hacia una mayor eficiencia operativa, la mejora de la coordinación entre equipos y el rediseño de procesos clave, con el objetivo de escalar el impacto social de la entidad.
Un año clave para la consolidación del modelo Exit
La Memoria 2024-25 refleja la evolución de un modelo que sigue creciendo en alcance e impacto, apostando por la innovación social, la colaboración con empresas y la generación de oportunidades reales para jóvenes en situación de vulnerabilidad social.
Desde la Fundación destacamos que el reto continúa siendo reducir el abandono educativo temprano y asegurar que más jóvenes puedan construir un proyecto formativo y profesional sólido.
La Memoria 2024-25 está disponible para su descarga y consulta, y recoge en detalle los resultados, aprendizajes y oportunidades de colaboración para empresas interesadas en generar impacto social alineado con sus estrategias de ESG y gestión del talento.