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“Todos necesitamos a alguien que confíe en nosotros” 

14-07-2026
Fundación Exit

Bangu llegó a España con 17 años tras emprender un viaje migratorio que comenzó en Guinea Conakry. Cruzó el Mediterráneo en patera, pasó por distintos recursos de acogida y llegó a Barcelona siendo todavía menor de edad. Durante ese tiempo tuvo que enfrentarse a situaciones muy duras: pasó noches durmiendo en la calle, convivió con la incertidumbre de no saber qué iba a ocurrir al día siguiente y tuvo que abrirse camino en un país desconocido, lejos de su familia.

Hoy, ocho años después, Bangu es autor del libro Nkelidé (De dónde vengo), acompaña a jóvenes que se encuentran en una situación similar a la que vivió él, e impulsa iniciativas para combatir prejuicios y da visibilidad a las historias que existen detrás de las migraciones.

Su trayectoria es también un ejemplo del impacto que pueden tener las oportunidades y las personas que deciden implicarse. En 2021 participó en el Proyecto Coach de Fundación Exit, donde conoció a José Rafoso, voluntario de Penguin Random House. Lo que empezó como una experiencia de orientación acabó convirtiéndose en una relación de confianza que ha sido fundamental en su desarrollo personal y profesional.

Conversamos con Bangu sobre su historia, los aprendizajes que le han acompañado desde Guinea, la importancia de los referentes y el papel que pueden desempeñar las empresas cuando apuestan por el talento joven.

  • Has escrito un libro, Nkelidé (De dónde vengo), en el que explicas un viaje lleno de retos, pero también de decisiones valientes. ¿Por qué decidiste contar tu historia?

Principalmente porque lo necesitaba. Había pasado por muchas experiencias que nunca pensé que viviría y sentía que tenía que darles un sentido. Escribir fue una forma de ordenar todo lo que llevaba dentro y de mirar atrás con otra perspectiva.

Además, quería contar mi historia con mi propia voz. Muchas veces se habla de los jóvenes migrantes sin conocer realmente quiénes son. Se habla de ellos de forma general, como si todos compartieran la misma realidad. Yo quería explicar quién soy, qué he vivido y cómo he llegado hasta aquí.

  • En el libro hablas con mucho cariño de tus padres. ¿Qué enseñanza de ellos sigue acompañándote hoy?

Todo. La educación que me dieron mis padres me ha ayudado a estar donde estoy hoy.

Mi padre insistía mucho en que nunca olvidara mis raíces. Me enseñó a respetar a las personas, a actuar con honestidad y a mantenerme fiel a mis principios. Cuando llegué a España me encontré con situaciones muy distintas a las que había conocido hasta entonces, pero siempre intenté conservar esos valores.

También por eso trato de transmitir a otros jóvenes que el lugar del que vienes no determina lo que puedes llegar a construir. Los valores son una herramienta muy poderosa para afrontar cualquier camino.

  • En Fundación Exit participaste en el Proyecto Coach. ¿Qué recuerdas de aquella experiencia?

Lo recuerdo como una gran oportunidad. Llegó en un momento muy importante de mi vida.

Quería seguir estudiando, seguir formándome y, además, tenía que renovar mi documentación y me encontraba con muchas dificultades para acceder al mercado laboral.

Gracias al Proyecto Coach pude acercarme por primera vez al entorno empresarial, entender cómo funcionan las organizaciones y conocer espacios profesionales que hasta entonces me resultaban completamente ajenos.

Si miro hacia atrás, puedo decir que aquella experiencia tuvo un impacto enorme en mi vida. Muchas de las cosas que han venido después comenzaron allí.

  • Durante el proyecto conociste a José Rafoso, profesional de Penguin Random House y tu coach. ¿Qué significó para ti?

Fue una gran suerte cruzarme con él en mi vida. No solo cambió mi situación, sino que también se convirtió en mi mentor. Estuve muy contento de tener la oportunidad de conocer una empresa como Penguin y también de conocer cómo funciona el mundo laboral.

José siempre me transmitió confianza. Cuando yo le daba las gracias, me decía: “No me las des. Tú te lo has ganado”. Eso me marcó mucho.

Incluso cuando terminé de escribir el libro fue una de las primeras personas a las que se lo enseñé. Nuestra relación sigue existiendo hoy. Él me acompaña, me orienta y me ayuda cuando tengo dudas.

En la primera imagen Bangu y Jose Ramón, su coach en el Proyecto Coach de Fundación Exit y ,en la segunda durante su estancia en Penguin Random House.

  • ¿Qué significa para un joven encontrar a alguien que confíe en él y le acompañe en su camino?

Muchísimo. Todos necesitamos a alguien que confíe en nosotros y que nos aconseje. Muchas veces los jóvenes tienen ganas, tienen talento, pero necesitan a alguien que les ayude a ver posibilidades que quizá ellos mismos todavía no ven.

Por eso creo que es importante no tener miedo a pedir ayuda, a preguntar o a aprender de quienes tienen más experiencia. Yo sigo haciéndolo cada día.

Muchas veces se habla de los jóvenes migrantes desde sus dificultades. ¿Qué potencial crees que la sociedad no está viendo?

Detrás de cada persona hay una historia. Muchas veces solo se habla de números o de titulares. Pero detrás de cada persona hay historias, vivencias, sueños, y familias.

Las personas que migran llegan con aspiraciones, capacidades y ganas de aportar. En muchas ocasiones lo único que necesitan es que alguien les escuche y les dé la oportunidad de demostrar lo que pueden hacer.

  • Dedicas parte de tu tiempo a combatir prejuicios y dar visibilidad a otras realidades. ¿Por qué es importante para ti?

Porque creo que es la única manera de cambiar las cosas.

Es muy fácil tener una opinión sobre alguien cuando no lo conoces realmente. Muchas veces los prejuicios nacen precisamente de esa falta de contacto.

Siempre digo que, antes de juzgar a una persona, merece la pena escucharla. Conocer su historia, hablar con ella y entender cuál ha sido su recorrido.

Todos tenemos cerca a personas que tienen orígenes distintos al nuestro. Acercarnos a ellas y escuchar sus experiencias es una de las mejores formas de combatir los prejuicios.

  • ¿Qué le dirías a un joven que siente que las circunstancias juegan en su contra?

Le diría que no pierda la esperanza. Habrá momentos complicados, momentos en los que parezca que todo se pone cuesta arriba y en los que resulte difícil imaginar que las cosas pueden mejorar. Pero la situación de hoy no tiene por qué ser la de mañana.

Eso sí, confiar en que las cosas cambien no significa quedarse esperando. Hay que moverse, formarse, conocer gente, aprovechar cada oportunidad y seguir avanzando incluso cuando el camino parece lento.

Yo siempre digo que si hoy estoy donde estoy es porque aproveché las oportunidades que fueron apareciendo.

Por eso animo a cualquier joven a seguir adelante. A confiar en sí mismo. Y a no dejar nunca de aprender.

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